«Se hizo justicia por Cintia, pero mi lucha continúa» | La Poderosa
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«Se hizo justicia por Cintia, pero mi lucha continúa»



 

 

 

Después de ocho años y a pocos días del masivo NI UNA MENOS, en la ciudad judicial de Salta capital se llevó a cabo la lectura de alegatos y posterior sentencia al imputado Mario Federico Condorí, ex funcionario policial en la división de trata de personas, por el femicidio de Cintia Vanesa Fernández.

 

 

“Llego a este día llena de esperanzas y con mucha paz interior, todas estas jornadas me demostraron que nunca estuve equivocada, todas mis sospechas fueron fundamentadas y con mis abogados logramos demostrar lo que realmente pasó” dice Ana Fernández, mamá de  Cintia, al entrar al recinto de justicia.

 

 

 El 3 de mayo de 2011 Cintia Fernández fue encontrada sin vida en su departamento, en el complejo Parque La Vega de la ciudad de Salta. Durante el juicio pasaron alrededor de 100 testigos, y fueron detenidas tres personas por los delitos de encubrimiento agravado y falso testimonio: Calixto Mamaní, ex policía salteño que realizaba tareas investigativas y periciales bajo las órdenes de un oficial de la División de Trata de Personas; Gimena Núñez, oficial policial a cargo en la investigación; y José Antonio Ormeño, administrador del complejo habitacional donde vivía Cintia.

 

 

“El fiscal Ramiro Ossorio y el tribunal se portaron impecables, me preparé mucho para llegar el juicio, me imaginé todo lo que iban a decir, las barbaridades que inventaron sobre mi hija, pero tengo el apoyo de mucha gente, personas que incluso no conozco y que me pararon en la calle para darme su aliento” cuenta Ana, durante uno de los recesos.

 

 

Cerca de las diez de la noche en la sala de grandes juicios, el tribunal integrado por los jueces Norma Beatriz Vera (Presidenta), Roberto Lezcano (Vocal) y Paola Marocco (Vocal Interina) condenaron a Mario Condorí a la pena de 23 años por el homicidio simple de Cintia Vanesa Fernández. Además se dispuso el cese de la modalidad domiciliaria de su detención para que sea trasladado a la unidad carcelaria 1 de la ciudad de Salta. Se dispuso que reciba tratamiento psicológico, que se tomen muestras genéticas para ser incorporado al banco de datos genéticos, y que se haga lugar al pedido del fiscal y de la querella para que se remitan las actuaciones al tribunal de ética del colegio de abogados para que evalúe el desempeño de los dos abogados defensores.

 

 

Después de tanta lucha, finalmente se hizo justicia, hoy Cintia podrá descansar en paz, y volar libremente como dice su mamá. “Hoy termina el juicio de mi hija pero seguiré marchando cada viernes, para continuar apoyando a la Comisión de Familiares contra la impunidad y ayudando desde la fundación Cintia Fernández a cada mujer que lo necesite”.

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