“¿Cómo explican los 5 balazos a mi beba?” | La Poderosa
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“¿Cómo explican los 5 balazos a mi beba?”



“¿CÓMO EXPLICAN LOS 5 BALAZOS A MI BEBA?"

“¿CÓMO EXPLICAN LOS 5 BALAZOS A MI BEBA?"* Por Graciela Morales, mamá de Mía, de 19 meses, baleada por la policía mendocina.Casi diez días de impotencia. De angustia. Y de no poder hablar. Pero ya no más silencio. Ya no me quiero callar. El 2 de enero fui a manifestarme pacíficamente contra el aumento del pasaje en los transportes, que acá se disparó de $11 a $18. ¿Cómo afrontar una suba tan grande, si en mi trabajo cobro $4000 por mes? Al terminar la movilización, dos hermanos que viven cerca de mi hogar regresaron en moto, uno se sentó en la vereda y el otro entró a su casa. Minutos después llegó la Policía provincial, agarraron al que estaba afuera sin justificativo y entraron ilegalmente a la vivienda para sacar del cuello al otro joven. Al escuchar los gritos, salimos a ver qué pasaba… Ahí nomás, los efectivos, descontrolados, empezaron a disparar. Yo no estaba en medio de la discusión, pero de un instante a otro la mejilla de Mía sangraba por una bala de goma. Ella tiene un año y siete meses. No puedo explicar lo que sentí. Al verla, les juro, me paralicé, porque encima los tiros fueron desde muy cerca. No sabía qué hacer, estaba desesperada, tanto que ni siquiera me di cuenta que le habían pegado ¡otros cuatro balazos! Atrás de la oreja, en un bracito, en la panza y en la pierna. Y tiene un dedito quemado porque le rozó un balín. Casi que ni sentí los once disparos que me dieron: siete en el pecho, tres en la panza y uno en el cuello. Sólo atiné a correr con ella en brazos, desorientada, hasta que me llevaron al hospital donde quedó internada.¿Qué hubiese pasado si mataban a mi beba? Me lo pregunté muchísimas veces en estas horas. Los policías están mal, muy mal y en la provincia este tipo de hechos es cada vez más cotidiano. No puedo creer lo que me tocó vivir, ni entiendo cómo ningún funcionario se acercó a vernos, luego de conocerse el video que demuestra cómo tiran a mansalva. Pasaron casi diez días de dolor. De no poder entender esta represión que busca llenarnos de miedo, para que callemos todo lo que está sucediendo.Aunque lo intenten, no hay caso…¡No se puede tapar el sol con un balazo!

Publiée par La Garganta Poderosa sur Vendredi 11 janvier 2019

* Por Graciela Morales, 
mamá de Mía, de 19 meses, baleada por la policía mendocina.

 

Casi diez días de impotencia. De angustia. Y de no poder hablar. Pero ya no más silencio. Ya no me quiero callar. El 2 de enero fui a manifestarme pacíficamente contra el aumento del pasaje en los transportes, que acá se disparó de $11 a $18. ¿Cómo afrontar una suba tan grande, si en mi trabajo cobro $4000 por mes? Al terminar la movilización, dos hermanos que viven cerca de mi hogar regresaron en moto, uno se sentó en la vereda y el otro entró a su casa. Minutos después llegó la Policía provincial, agarraron al que estaba afuera sin justificativo y entraron ilegalmente a la vivienda para sacar del cuello al otro joven. Al escuchar los gritos, salimos a ver qué pasaba…

 

Ahí nomás, los efectivos, descontrolados, empezaron a disparar. Yo no estaba en medio de la discusión, pero de un instante a otro la mejilla de Mía sangraba por una bala de goma. Ella tiene un año y siete meses. No puedo explicar lo que sentí. Al verla, les juro, me paralicé, porque encima los tiros fueron desde muy cerca. No sabía qué hacer, estaba desesperada, tanto que ni siquiera me di cuenta que le habían pegado ¡otros cuatro balazos! Atrás de la oreja, en un bracito, en la panza y en la pierna. Y tiene un dedito quemado porque le rozó un balín. Casi que ni sentí los once disparos que me dieron: siete en el pecho, tres en la panza y uno en el cuello. Sólo atiné a correr con ella en brazos, desorientada, hasta que me llevaron al hospital donde quedó internada.

 

¿Qué hubiese pasado si mataban a mi beba? Me lo pregunté muchísimas veces en estas horas. Los policías están mal, muy mal y en la provincia este tipo de hechos es cada vez más cotidiano. No puedo creer lo que me tocó vivir, ni entiendo cómo ningún funcionario se acercó a vernos, luego de conocerse el video que demuestra cómo tiran a mansalva.

 

Pasaron casi diez días de dolor. De no poder entender esta represión que busca llenarnos de miedo, para que callemos todo lo que está sucediendo.

 

Aunque lo intenten, no hay caso…
¡No se puede tapar el sol con un balazo!



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