El gobierno, al banquillo | La Poderosa
Una utopía
Una construcción social
Un colectivo de vecinos anónimos
Una lucha complementaria de las propuestas partidarias populares
Una estrategia de concientización y politización
Un compromiso para el fortalecimiento comunitario
Un espacio para la integración y articulación de los distintos actores del campo popular
Un movimiento revolucionario latinoamericano, para la batalla de ideas, con la moto del Che y por la luz del faro cubano
Consciente colectivo »

El gobierno, al banquillo



 

* Por Gabriela Carpineti,
abogada querellante en el juicio por torturas a Iván y Ezequiel.

 

 




Al gobierno de las Fuerzas de Seguridad más violentas desde la restauración democrática, le llegó el viernes pasado su primer juicio oral y público en la Justicia nacional.

 

Al gobierno que reivindica la tortura y el gatillo fácil como política de Estado, lograron ponerlo en el banquillo de los acusados, frente a un Tribunal Oral en lo Criminal, dos jóvenes de la Villa 21-24.

 

Al gobierno que cuenta más de 700 muertos en su haber a manos de sus Fuerzas, en sólo 2 años y 6 meses, lo desnudan dos torturados por la Prefectura Naval Argentina que sobrevivieron para testimoniar el horror que vivieron aquel 24 de septiembre de 2016.

 

Al gobierno de la Doctrina Chocobar, lo desafía ahora la organización popular de La Poderosa en el Poder Judicial, para determinar cuál de los dos educa con la verdad.

 

Iván Navarro y Ezequiel Villanueva Moya son los primeros ciudadanos argentinos que lograron querellar en un juicio oral y público a los subordinados de Patricia Bullrich, rompiendo el silencio y la impunidad de todos los tiempos, ante 6 prefectos que llegan procesados, con prisión preventiva.

 

Su valiente testimonio, sus necesarias gargantas, se volverán en estos días los gritos emergentes de todos aquellos jóvenes verdugueados, perseguidos, hostigados, amenazados, torturados y asesinados por las Fuerzas de Seguridad, bajo el ilegal manto de sospecha del “algo habrán hecho”, ésos y ésas que no pudieron nunca denunciar, ni hacerse escuchar, absurdamente caracterizados como “los sin voz”.

 

Iván y Ezequiel son villeros, son poderosos y están dándole, al conjunto de nuestra sociedad, la mejor cátedra de justicia y dignidad de la que tenga memoria nuestra joven democracia.

 

No los dejemos solos.
Nunca Más.



Compartir Esta Publicación En

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *