¡Florecé, compañera! | La Poderosa
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¡Florecé, compañera!



Este lunes 12 de marzo iniciará el juicio oral y público por el travesticidio de Diana Sacayán. Durante el debate, que comenzará a las 8 de la mañana en los Tribunales de la calle Talcahuano 550, habrá una radio abierta, poesías, relatos, música e intervenciones artísticas. La actividad cuenta con el acompañamiento de distintas organizaciones sociales y de defensa de los derechos LGBTI.

 

 

El 13 de octubre del 2015, Gabriel David Marino asesinó a Amancay Diana Sacayán, activista por los derechos humanos del colectivo LGBTI. Entre sus logros más destacados, en 2001 creó el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (M.A.L). Como presidenta de este grupo, fue responsable del proyecto de políticas no discriminatorias en las instituciones de salud del partido de La Matanza, orientada a la inclusión de personas trans al sistema de salud.

 

 

A su vez colaboró en el armado del programa de inclusión al sistema educativo de travestis y transexuales, población carcelaria y pueblos originarios, en el marco del “Programa Dignidad, Trabajo y Justicia”, e impulsó las normativas para que el Estado reconociera las identidades de género autopercibidas, principales precursoras de la Ley Nacional de Identidad de Género. Por otra parte, colaboró junto a Futuro Trans en “El Teje”, primer periódico escrito por travestis entoda Latinoamérica. Diana fue integrante del equipo del Programa de Diversidad Sexual del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) desde donde desarrolló una labor muy importante a favor de la no discriminación y la inclusión del colectivo de la diversidad sexual.

 

 

El 9 de febrero de este año se realizaría el primer juicio oral y público por el crimen de odio hacia Diana Sacayán, para juzgar y condenar a uno de los travesticidas; pero fue postergado para el viernes 16 del mismo mes. Mientras la sed de justicia nos consumía, días antes de aquel viernes 16, anunciaron que el juicio finalmente se estaría realizando el 12 de marzo del presente año. Según la agencia Presentes, el juicio se postergó “por cuestiones burocráticas”.

 

 

Seguimos esperando, ansiosos, para que de una vez por todas la causa no quede impune, para que todos los crímenes del colectivo se vuelvan visibles y la palabra travesticidio resuene ardiente en la garganta de todos.

 

 

A través de un informe llamado “Situación de los derechos humanos de las travestis y trans en la Argentina” realizado en octubre del 2016 por diferentes organizaciones como el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), COPADI (Colectivo Para la Diversidad) y el MAL, entre otras, se consiguieron datos estadísticos que reflejan la situación de vulnerabilidad de las personas travas y trans de la Argentina.

 

 

Mientras la expectativa de vida de las trans no supera los 35 años de vida en un país con promedio poblacional de 77 años de edad, la prostitución les muerde los talones como única salida laboral. La ilusión de alejarse de las calles es de un 87,2%, con la amenaza de la violencia y la discriminación policial conviviendo a diario en cualquier lugar. Los abusos sexuales, los insultos, las agresiones físicas y demás no se quedan muy atrás, mientras abandonan la escuela y sus casas por identificarse. Intentan en los hospitales, en las calles, en las entrevistas laborales, y nada. La discriminación las ataca hasta dejarlas relegadas; e incluso aun así, en tierras desamparadas, se las sigue aislando, por el simple hecho de ser travas: robos, golpes, vivienda precaria, miradas de asco.

 

 

A todo eso, le gritamos ¡BASTA!

 

 

¡Florece, compañera!

Amancay, Diana Sacayán

Amancay, flor tucumana

Venida del pueblo diaguita

Llegaste para quedarte en cada conquista,

y como bandera de futuras luchas.

Te convertiste en los colores que cargaste

sobre tus hombros y tus pasos,

Y en el anaranjado radiante de tu nombre.

Sabemos que muchas, muchos, muches

Llevan tu rostro y tu historia.

La persecución,

Los crímenes innombrables,

Silenciosos y silenciados,

invisibles para el Estado,

Y también para la sociedad;

Aquellos donde la justicia ni se asoma,

Y ni el Código Penal reconoce.

Las miradas pesadas,

cargadas de burla y violencia,

Los golpes y la marginación,

La exclusión,

La historia sin contar,

Sin poder gritar.

Aquel octubre te arrancaron de la tierra,

Amancay,

Pero por suerte tus raíces quedan, y tus semillas también,

Para que las flores no dejen de crecer.



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