Empiecen a correr | La Poderosa
Latiroide', editorial desordenada »

Empiecen a correr



Empiecen a correr.La irrigación inagotable de su sangre debería ponerlos colorados. Pero no, ni siquiera. Unos dicen que hacen memoria con la Carrera de Miguel, para no decir que hacen agua con los Derechos Humanos. Y otros dicen que conviene bajar el puño, para no decir que los avergüenza levantar el suyo, tan aferrado al recibo de sueldo. Suficiente. Ya nos intoxicaron demasiado con la compraventa de humo, pirateando la izquierda, siempre embarcados en las viciosas ambiciones de sus ilimitadas limitaciones, para naufragar sobre sus temibles miedos. Basta, cagones: devuelvan a Miguel y empiecen a correr.

Cada año, cada día, cada 24 de marzo, La Poderosa elige la hermosa responsabilidad de bregar por la memoria, con la fuerza, la creatividad, la conciencia y la pasión de un tipo que corrió por una causa, hasta desaparecer. No se fue un día a trabajar y se esfumó, Miguel Sánchez. No, ni esa delicadeza tuvo la historia. Entraron a su cuarto y lo arrancaron de los pelos, de su vida, de la nuestra, de su bandera, de su libro firmado por Rodolfo. Se lo llevaron como se llevaron a muchos de los mejores, seguro, de los mejores. Se lo llevaron y su madre lo esperó, con el cuarto intacto, desde el 8 de enero de 1978, hasta 1992. Que se murió.

¿Cuánto tiempo esperarías a ése que lucha, se cae y se levanta, por la misma causa que vos? Precisamente ése, es Miguel. Ni una remera, ni una marcha, ni un lavadero de culpas, ni una producción periodística: un hombre que desapareció de pie, para no aparecer de rodillas, como tantos que hoy intentan tomar su voz. Por eso, no vamos a permitir que Macri, ni nadie a contramano del pueblo, se adjudique su Carrera el próximo 3 de abril. No sólo vamos a coparla: vamos a llevar su mensaje, como el año último, para que el mundo “vea, que cosa más fulera, qué mal hacés memoria, mejor hacé veredas”. A priori falsa e injusta, la edición 2010 se vistió de escrache, para esclarecer qué cosa representa la Carrera. Y qué cosa no. Porque hasta los ganadores gritaron con La Poderosa que “la política más cruel, no se enjuaga con Miguel”, frente a los lagos inundados de pancartas: “El nazismo de Mauricio está en Posse”, “El límite entre fascismo y macrismo, es Fino”, “Acá, no se avanza por derecha”, “¡Corran! Emergencia habitacional”, “Macri, el desaparecidos sos vos”… Tras la evidencia de la incoherencia o la voz de la conciencia, los PROfanadores eligieron finalmente no tocar el micrófono. Y qué bien hicieron. Legítimos voceros del menemista Miguel del Sel o del genocida Miguel Etchecolatz, con Miguel Benancio Sánchez no tienen nada que ver. Mejor que se olviden, que tan bien les sale. Que se olviden de apropiarse de nuestros luchadores, que ya bastante tienen con Felipe y Marcela, a las sombras de la verdad.

Créannos: no lo van a poder creer. Otro año más, estaremos ahí, pero con más compañeros, más ideas, más bronca y más convicción, la misma que nos empuja a encabezar todas las páginas con las frases que les dejaron a sus Madres nuestros compañeros desaparecidos, la misma que nos impide dar vuelta una página sin encontrar a Jorge Julio López y a Luciano Arruga. Por ellos y 30 mil razones más, aparece marzo y aparece La Poderosa, gritando más que nunca, nunca más, en la marcha del 24 y en la Carrera de Miguel. Vamos a demostrarles que no desaparecimos. Vamos a confirmarles que no han podido. Vamos a dejar la vida. Como todos los días.

Poco a poco, las asambleas poderosas vamos sacando músculos para empujar a los derechos inhumanos, junto a los mercenarios que, camuflados en barbas o anteojos, se atornillan a sus sillones jerárquicos en los pulpos mediáticos e intentan regentear la militancia, endulzando su egolatría con cucharaditas de fama. Así, han usurpado las zapatillas vaciadas por la dictadura, para limpiarlas de barro con los cheques que financian el silencio. Se acuerdan de la Carrera, pero se olvidan de Miguel.

Herederos de Menem, esclavos de Noble y soldaditos de Etchecolatz conforman el nuevo ejército de apropiadores que se disputan el marketing izquierdoso, falsos progres y brutos fachos que, arriba del escenario y debajo de sus patrones, se debaten la mediática tenencia de Miguel, para colgarse su medalla, sin sudar una sola gota. Basta, cagones: si quieren tocar el bombo, suelten el Clarín.

Ni mercenarios, ni obsecuentes. Fervientes defensores de la nueva ley de medios, el feriado del 24, el museo de la ESMA, la nulidad de la amnistía y todo acierto a favor de la conciencia, jamás negociamos, ni negociaremos, el espíritu crítico: nos da asco el feriado del 25, como un “puente” para no mancharse de memoria. Ojalá nadie se vaya a ningún lado. Y si alguno se va, que se vaya a la puta que lo parió.

Extremistas del confort, fundamentalistas de la desidia, talibanes de la paja, nos reclaman moderación y repudian nuestro “rencor”, como si habláramos del pasado, como si los juicios hubieran terminado, como si los cómplices no se pasearan por la televisión. ¿Sin vida, ni muerte, de qué duelo hablan? ¿Qué dolor puede esperar 35 años, desesperado? ¿Quién duerme con 30 voces gritando? ¿No las escuchan? ¿Y vos? ¿Te ayudo? ¿Cómo se contagia el desgarro del alma? ¿Cómo te agujereo el pecho con palabras? ¿Qué te dice la memoria cuando te sopla la nuca el aliento de Miguel?

Que ya no tenés vecino, por un solo tiro de gracia, en el medio de la frente. Que tu hijo no irá a la cancha, porque le están metiendo electricidad en los testículos mojados. Que tu prima está como loca, porque tiene una rata adentro del vientre, comiéndose sus órganos. Que tu hermano no toca más la guitarra, porque está en un barril de cemento, bajo una fulminante gota de agua. Que tu padrino no vendrá a visitarte, porque cuarenta tiros de fal le están agujereando el pecho, contra un paredón. Que tu tía no volverá de misa, porque la están violando, hasta lo más profundo del dolor humano. Que tu novia está arrodillada ante todos los suboficiales del ejército, mientras elije si morir o entregarte. Que tu amigo hoy no sale, porque las topadoras están derribando su casa, con él adentro. Que tu ahijada se calló la boca, porque le están cortando la lengua. Que tu compañero no come, porque no quiere entregar su agenda. Que tu maestra no viene a clase, porque la están tirando de un avión. Que tu hija la está viendo caer, antes de parir los hijos de un milico hijo de puta. Que tu sobrina deja la militancia, porque ahora es esclava, cocinera y amante de toda la ESMA. Que tus viejos no se escuchan, porque los gritos de los goles tapan sus gritos, cuando se niegan a dispararles a sus amigos. Que tu mamá no dispara. Que están matando a tu mamá. Que tu papá no dispara. Que están matando a tu papá. Que todas estas líneas, ahora mismo, se llenan de sangre. Que esta nota no termina nunca. Nunca más.

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