¿Por qué somos anónimos? | La Poderosa
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¿Por qué somos anónimos?



Anonimo

Si llegó hasta acá, buscando la sección: “¿Quiénes somos?”, llegó a destino, pero no busque nombres porque no los va encontrar. Ni el suyo, ni el mío, ni el de ninguno de los que vamos por la vida arriba de esta moto. Y no es casualidad, ni capricho, es producto de mucho trabajo y mucho debatir, semana a semana, sobre cómo cimentar los dos caminos que soñamos para construir una América Latina bien latinoamericana: la transformación externa y la transformación interna, que en realidad son una sola, pero eso viene después.

La primera pretende modificar la realidad de nuestros barrios, desde los propios barrios, en donde colectivamente y combatiendo el asistencialismo, conseguimos y construimos las herramientas para que desde la diversidad cultural específica de cada comunidad, todos los vecinos poderosos podamos comandar un proceso de crecimiento genuino y la recuperación de todo lo que poco a poco, o gobierno a gobierno, nos han ido robando; sin, por eso, dejar de exigir la presencia del Estado en cada ámbito del que se ha ido borrando.

La otra, la transformación interna, está comandada por cada uno, esencialmente porque tiene como único fin, modificarnos a cada uno de nosotros. Si no aparecen nombres propios de los voluntarios en esta página y nadie habla en nombre de La Poderosa en los medios de comunicación, no es casualidad.

Creemos que debemos recuperar el campo y el concepto de “poder” y “política”, porque sabemos que desde ahí nacerá la nueva historia, y para eso, combatimos a la “política” de ellos, al “poder” de ellos, a la «democracia» con hambre, analfabetismo y mortalidad infantil. Juntos entendimos que por estos tiempos existe una brecha para construir conciencia y trabajar en la educación popular desde la militancia no partidaria.

Por eso, dedicamos nuestra vida a la lucha desde una propuesta política que fomenta, como condición de todos sus miembros, el anonimato. Así, va creciendo este movimiento, entre el trabajo y las reflexiones colectivas permanentes. Así, somos cada vez más los arremangados y los que deciden acompañar este sueño al menos con un aporte económico. Y así, también, vamos acumulando conciencia para vivir el presente, memoria para aprender del pasado y utopías para caminar al futuro.

Las posibilidades de sumarse como participante en las actividades, unas u otras, están dispersas por esta página, o por los barrios y las regiones en los que trabajamos. Y la propuesta de sumarse con una cuota, no sólo tiene como fin sustentar económicamente el avance de La Poderosa, sino magnificar la transformación interna. Quien hoy pone alguna moneda, mañana tal vez sienta la necesidad de estar más cerca del trabajo que transforma la realidad. Y quien ve que se puede transformar, ve que hace falta hacerlo y que la mejor manera de demostrar que esta realidad no es viable, es luchar para modificarla.

Sabemos que hay una coyuntura que invita a no pensar y también que muchos han quedado lejos de la derecha, por lo que nos dejó la dictadura y su política económica neoliberal extendida en los 90, y lejos de la izquierda, por lo que nunca nos contaron de tipos como el Che y el miserable final de 30 mil compañeros. Por eso, entendemos que no es fácil convocar desde una bandera, o desde un partido históricamente vapuleado, en estos tiempos en que nos toca luchar a nosotros. Y apuntamos a crecer desde ahí, desde acá, desde los barrios, uniéndonos, abrazándonos, mirando y trabajando, trabajando y trabajando.

Nuestro anonimato no se trata de ocultarse, ya que cualquiera puede comunicarse con nosotros y, de hecho, lo estamos esperando. Se trata básicamente de proteger un trabajo que es netamente colectivo y social de cualquier usurpación personalista, partidaria, religiosa o económica. De hecho, al estar La Poderosa constituida por personas de diferentes credos, historias, culturas, etnias o nacionalidades, no resultaría sencillo encontrar a un vocero que pudiera, en sus espontáneas declaraciones, representar a todos. Por lo tanto, elegimos escribir. Escuchamos, leemos, compartimos, discutimos, y levantamos todos juntos lo que queremos decir.

De ese modo, todos los miembros, militantes, organizaciones o instituciones que acompañan a La Poderosa, lo hacen desde un lugar anónimo, que a su vez apunta a romper con las motivaciones desde las que muchas veces nos invitan a trabajar. No queremos politiquerías, ni asistencialismo, ni beneficencia, ni prácticas punteriles en nuestros barrios, con muchas fotos y poco trabajo, ni queremos militantes de una organización social que sólo se sumen para contarlo, para brincar a una plataforma partidaria o para figurar en una lista de buena fe. No.

Buscamos la transformación social, de todas las capas, para que no haya más capas y para que no puedan seguir vendiéndonos superhéroes. Hacía ahí vamos.

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